Pedro de Mendoza, el fundador de Buenos Aires

Pedro de Mendoza

Don Pedro de Mendoza y Luján

En Gaudix, un pequeño pueblo en la provincia de Granada en el sur de España, nació Pedro de Mendoza y Luján el año 1487. Creció en una noble familia de comerciantes, pero existe poca información sobre su niñez y su juventud. De joven, entró en el servicio militar del Emperador Carlos V, adonde se quedó varios años haciendo un esfuerzo impecable hasta el año 1534, cuando ciertos circunstancias cambió su destino.

Mientras tanto en el Nuevo Mundo, al otro lado del océano atlántico, ocurrían cambios drásticos. España estaba conquistando y colonizando el Nuevo Mundo buscando las riquezas y más poder. Grandes partes de America del Sur ya estaba colonizada. Francisco Pizarro conquistaba el imperio inca, pero la región más al sur del continente, lo que hoy es Argentina, quedó sin tocar. El Emperador Carlos V decidió conquistar lo que hoy es Buenos Aires, y dando así a Pedro de Mendoza una oportunidad de ofrecer sus servicios como conquistador bajo mandato del Emperador.

El adelantado y gobernador de Río de la Plata

Después de una carrera militar en Europa, Pedro de Mendoza recibió una comisión el 21 de mayo de 1534 del Emperador Carlos V para conquistar y colonizar la región de Río de la Plata. Fue titulado adelantado, gobernador y capitán general de los territorios a conquistar entre los 25º y 36º de latitud sur.
 Con aproximadamente 13 barcos y entre 1500 y 3000 hombres, les embarcaron desde el puerto de Sanlúcar de Barrameda en la región de Andalucía el 24 de agosto de 1535. Alcanzaron su destino, el estuario de Río de la Plata, en enero.

Allí en los bancos, Mendoza decidió establecerse en un sitio donde encontró fuentes de agua potable y una costa accesible. Unas semanas después, el 2 o 3 de febrero de 1536, Mendoza fundó en ese sitio un puerto que llamó Santa María del Buen Ayre, y es considerado la primera fundación de Buenos Aires.

Buenos Aires Recién Fundanda 1536

El proyecto fracasado, y la destrucción de la ciudad

Algún tiempo después de la fundación de la ciudad, Pedro de Mendoza y sus hombres descubrieron que había una población indígena de casi tres mil personas, conocidos como querandíes, cerca de la ciudad. Al principio, los querandíes y los españoles convivían sin mayores problemas. Los españoles les regalaban alimentos y efectos para mantener la paz, pero los problemas no tardaron en aparecer. La ciudad recién fundada, quedó en una zona muy baja, haciendo las condiciones de crecimiento para los alimentos minimales. La hambruna les forzaron a comer ratas, ratones, serpientes, cuero crudo de botas e incluso los cuerpos de los muertos. Algunos de los españoles maltrataban a los querandíes, algo que causó inestabilidad a crecer.

Fue una mezcla de las bajas condiciones de vivir y los desacuerdos crecientes entre los españoles y los querandíes que empezó con pequeños ataques, y el año siguiente culminó con la destrucción de la ciudad. Ademas, Pedro de Mendoza todavía sufría de sífilis. La condición medica le hacía difícil ser el líder que la gente necesitaba. Los ataques de los querandíes contra la ciudad aumentaron hasta que llegaba a ser una situación irreversible y sin esperanza.

Mendoza designó a Juan de Ayolas para sucederlo como capitán general. Para solucionar la situación de los españoles, Ayolas decidió trasladar la mayor parte de la fuerza restante más al norte donde enfrentaron y derrotaron a otra población indígena llamada, los Guaraní. En el norte, los españoles hicieron un tratado de amistad con los guaraní, y Ayolas fundó la ciudad de Asunción en 1537.

El regreso a España

Después de dejar el poder a Juan de Ayolas, Pedro desanimó el proyecto de Río de la Plata. Con su salud delicada, estableció su curso para regresar a España en 1537. En la mitad del océano Atlántico, cerca de las Islas Canarias, Pedro de Mendoza falleció, probablemente de sífilis. Su cuerpo fue arrojado al mar.

El resto de los españoles que estaban en Río de la Plata, abandonaron el lugar en 1541 y se trasladaron a Asunción, según los ordenes de Domingo Martínez de Ira. Tras el abandono de la ciudad el año 1541, los habitantes regresaron años más tarde tras la reconquista y la segunda fundación de Buenos Aires.
Pedro de Mendoza es considerado el fundador de Buenos Aires, y la cuidad se considera fundada del 2 o 3 de febrero de 1536.