¿Merece la pena el cine navideño?

Un cuento de Navidad

La Navidad‚ como cualquier otra celebración‚ ha sido tratada en distintos ámbitos del arte. Ya en el Siglo XIX nos encontramos con la célebre novela Un cuento de Navidad‚ en la que se narra la conocida historia de un avaro individuo que acaba redimiéndose gracias a la magia que rodea esta festividad. Magia muy discutida‚ ridiculizada y parodiada‚ pero presente en una gran cantidad de trabajos de ficción.

El celuloide ya mostró su fascinación con la figura de Papá Noel en la película de 1898 Santa Claus‚ en la que se mostraba al legendario gordinflón durante su envidiable jornada laboral. En esta época‚ el cine todavía estaba en su fase primitiva de entretenimiento de feria‚ por lo que es comprensible que la vistosa leyenda atrajera al público. Quizás por esto‚ quizás por la naturaleza de la festividad o quizás por la simple intervención del azar‚ empezó a forjarse una extraña relación entre este nuevo arte y la fiesta‚ cada vez más prominente.

Por esa razón‚ repasemos algunas de las categorías de estos filmes.

Consumo rápido

En primer lugar‚ cada año por estas fechas (que cada vez nos alcanzan con una mayor rapidez) nos encontramos con productos de consumo rápido que tratan de explotar la festividad para contar una historia divertida‚ generalmente insustancial y con una moraleja fácilmente digerible que no nos acompañará cuando vayamos a dormir después de haberla visto. Películas como Fred Claus o Liberad a Frostie‚ pese a lo entrañables que parezcan para los que crecimos con ellas‚ entran dentro de esta categoría: pueden resultar entretenidas‚ pero no dejan de ser un simple aprovechamiento cínico de la fiesta.

Vacío mensaje

Ya que hablamos de cinismo‚ hablemos de la segunda categoría. Estas películas‚ conscientes de la existencia de un creciente público que desdeña la fiesta por su hipocresía o su edulcorante y vacío mensaje‚ tratan de hacer mofa de la misma‚ y por lo general llegan a mejotes resultados que las anteriores. Lo logran‚ sobre todo‚ por la subversión de los elementos ñoños tan presentes en los otros filmes‚ y con un humor negro que hace las delicias de los más críticos con esta festividad. En esta categoría entran filmes como Bad Santa o Rare Exports‚ que llegan a un público harto de malas comedias navideñas. Sin embargo‚ su problema es el mismo que el del primer grupo‚ su falta de trascendencia más allá de estas fiestas. Aunque se agradece un enfoque distinto‚ no nos las llevaremos a la tumba.

Fiesta del consumo

Y luego está el tercer grupo. Con La gran familia‚ una entrañable historia del desarrollismo español. Con Negra navidad‚ un clásico del terror que modernizó sus fórmulas. Con Love Actually‚ que cuenta cómo es el amor desde distintas perspectivas. Y con Qué bello es vivir‚ que nos dice que siempre hay que seguir adelante. ¿Qué tienen en común? Que‚ en cualquier otra época del año‚ seguirían vigentes. Son filmes que han logrado trascender las convenciones de esta clase de películas y que demuestran por qué la Navidad no debe ser un género cinematográfico.

Porque la Navidad‚ como fiesta del consumo‚ genera gran cantidad de productos que tocan un tema tan vacío como esta festividad. Y los espectadores no nos merecemos eso.

Máximo Simancas Fernández

Máximo Simancas Fernández

Blogger invitado
Estudiante de Periodismo. Interesado en el cine y el arte que empieza a sospechar que no podrá ganarse la vida con esto. Ha colaborado en distintas páginas de Internet, pero no de manera profesional.
Página web: peliculasdestrictactualidad.wordpress.com
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